Aquí podéis ver mi dochang (gimnasio) y al Sabonim (Maestro)
Estas son imágenes que la cadena local Sevilla televisión filmó en él (Centro deportivo de Camas), para su programa de difusión de las artes marciales "Cinturón negro". Este es el sitio donde entreno casi todos los días y donde el maestro Diguardia, con profunda paciencia y profesionalidad, nos imparte su conocimiento.
En este vídeo podéis ver a casi todos mis compañeros y al maestro impartiendo clases, (el día de la toma no me hallaba presente).
miércoles, 6 de octubre de 2010
HAEDONG KUMDO (La vía del sable)

Alrededor del año 50 A. C. Corea estaba dividido por tres dinastías; Koguryu en el norte de la península coreana, Baekche, el reino más pequeño, al sur y Silla en la planicie de Kyongyu. Cada una de ellas había desarrollado su propio sistema para cultivar a los hombres de talento, en particular a los guerreros que más tarde se habrían de convertir en los nuevos líderes del reino. De entre las tres, la dinastía más poderosa llegó a ser la de Koguryu, gracias a la disciplina y capacidad de sus Samurangs, en comparación con los Moosado de Baekche y los Hwarangdo de Silla.
Aunque el Haedong Kumdo tiene sus raíces en el periodo de los tres reinos, el sistema que se conoce en la actualidad fue rescatado hasta el año de 1896, durante la era considerada de la modernización de Corea, debido a que el arte del sable fue escogido como parte del entrenamiento obligatorio de las recién establecidas academias de policía de la época.
Su desarrollo actual tiene sus raíces en el libro del siglo XV llamado Mooyedobotengji, que se escribió durante la dinastía Cho Sun. Fue también en aquella época que el arte marcial del sable alcanzó su mayor esplendor y su eventual declinación debido a importantes cambios ideológicos y políticos que modificaron dramáticamente la situación de Corea. Dichos cambios propiciaron la eliminación de la clase guerrera y de sus bases de poder; los guerreros privados. Dando paso a que gradualmente, el arte del sable se limitara de manera exclusiva a los militares del estado, quienes eran considerados como inferiores por los intelectuales.
El Haedong Kumdo, esta basado en el sistema desarrollado por los antiguos Samurangs, quienes a través de su dominio del sable, lograron consolidar en su época la dinastía más poderosa de los tres reinos de la antigua Corea. Sobre estas bases a lo largo de los años, el Haedong Kumdo se ha fortalecido, desarrollando un programa de entrenamiento que incluye el manejo diestro del sable, golpes precisos, cortes exactos, la competencia constante, la respiración abdominal y la meditación, todo dentro de un programa que tiene como única finalidad el desarrollo de un ser humano integral, capaz de vencer sus temores, al enfrentar cada día sus debilidades y desarrollar sus fortalezas. Es un sistema moderno basado en la experiencia milenaria de un pueblo guerrero que se vio obligado a través de su historia a defenderse permanentemente de los continuos ataques de sus vecinos del norte; China y los del sur; Japón, quienes en diferentes ocasiones invadieron y conquistaron su territorio, pero jamás su espíritu que se vio fortalecido al tener que enfrentar con orgullo y reciedumbre su compleja situación geográfica y las ambiciones imperialistas de sus vecinos. En este sentido el Haedong Kumdo es fiel reflejo del temperamento y carácter decidido del pueblo coreano.
El Haedong Kumdo es un sistema moderno basado en las técnicas milenarias del uso del sable en Corea, los movimientos son principalmente circulares y su poder se deriva del optimo aprovechamiento de la fuerza centrifuga del cuerpo. Al entrenar Haedong Kumdo se adquiere fortaleza, coordinación, equilibrio, resistencia, concentración, flexibilidad y velocidad. Nos ofrece la oportunidad de conocernos mejor y superarnos constantemente, ya que su entrenamiento es físicamente muy demandante y hace necesario el pensamiento táctico, al tiempo que nos crea una mayor conciencia de nuestra fragilidad y relación con el universo. El sable es la metáfora perfecta del espíritu de la humanidad ya que tanto puede llegar a convertirse en nuestro mejor aliado, como puede llegar a ser nuestro peor enemigo, capaz de protegernos, pero también de destruirnos. Bajo control, una maravilla de valor y fortaleza; fuera de control, un terror letal.
El arte marcial del sable se ha desarrollado a lo largo de 5000 años de historia de la raza coreana y el uso del sable (Kumsul o Kumbup) comenzó a ser reconocido y convertido en un arte marcial multifuncional, como defensa, sobrevivencia y auto entrenamiento.
El Haedong Kumdo es el arte marcial tradicional que ha venido pasando desde la forma antigua de arte marcial hasta el punto de vista moderno, también regresando y reviviendo el Kumbup introducido con el Mooyedobotongji, que es el mejor libro marcial conocido.
El Haedong Kumdo es una manera para descubrir al ser humano real por medio del auto descubrimiento en el entrenamiento a través de la comunicación entre el cuerpo y el alma por medio del arte del sable.
El sistema de formas de Haedong Kumdo denominadas Kumbup (Sangso, Shimsang, Yedo, Bongguk, Wesso, Sangkum, Chamsun), comprende, las defensas, los cortes, los golpes y las estocadas, que tienen su base en las diferentes formas Kumbup, introducidas en el Mooyedobotonyi, lo que significa que el sistema Kumbup esta diseñado para que sea benéfico en el entrenamiento de mente, cuerpo y espíritu.
Los pasos de combate llamados Kiokgums (Sangso, Weso, Sanggum), permiten el uso del sable de bambú, como el paso de transición para llegar al uso del sable real, que solo puede llegar a usarse después de una ardua preparación y entrenamiento que gradualmente prepare al alumno acerca del riesgo y respeto que el uso del sable real (chinkum) implica. El sable, de apenas 1200 gramos de peso, llega a ser parte del cuerpo y un instrumento letal, pero instrumento al fin, con todo el peso, valor, protocolo y ritual de más de 2000 años. Y es precisamente la practica de los cortes con el sable real lo que le da el sentimiento de pureza y reencuentro con el guerrero que todos llevamos dentro.
La esencia misma del Haedong Kumdo tiene que ver con la necesidad del hombre por defenderse y proteger a su familia y sociedad de las agresiones de otros. En la antigua Corea el manejo del sable llego a ser el verdadero arte de los guerreros, que fue llevado hasta su última expresión y tratado con total respeto por aquellos guerreros conocidos como Samurangs. En este sentido la última expresión del arte del sable tiene que ver con el matar o morir, de ahí la importancia que tiene la seriedad del entrenamiento en este arte marcial Coreano originado hace ya cuando menos 2 milenios.
La sensación de cortar un bambú, casi sin esfuerzo, al realizar una técnica correcta es inolvidable. Escuchar el zumbido del sable al realizar el movimiento correcto y mantener el sable en la posición y ángulo adecuados requiere de mucho entrenamiento.
Sin temor a equivocarse se puede afirmar que los cortes en el Haedong Kumdo, son la expresión última de una técnica depurada, de la unión de la mente con el cuerpo, regidos por el espíritu de humildad y justicia que se alcanzan al integrar el Um y el Yang en uno solo, en armonía y en paz con uno mismo y el universo que nos rodea.
La práctica constante del Haedong Kumdo incrementa nuestra resistencia. A través del entrenamiento de posiciones y cambios pequeños, se refina la técnica y se cultiva la mente hasta alcanzar el equilibrio físico y espiritual que nos lleva a un estado de armonía y general bienestar.
Aquí se muestra una exhibición de Haedong Kumdo, a cargo del maestro Rafael Balbastre.
lunes, 4 de octubre de 2010
EXHIBICIÓN DEL EJÉRCITO COREANO
El hapkido es el arte marcial ideal para las tropas de élites o grupos policiales. La gran variedad de técnicas y su enorme versatilidad, permiten un sin fín de actuaciones ante innumerables situaciones.
Aquí queda demostrada su eficacia en esta magnífica exhibición del ejército coreano.
Podéis observar innumerables tipos de técnicas y armas.
Aquí queda demostrada su eficacia en esta magnífica exhibición del ejército coreano.
Podéis observar innumerables tipos de técnicas y armas.
LOS NUEVOS ESLABONES
¡Qué maravilla! Estas nuevas generaciones nos pisan los talones. Visten su kimono desde mucho más jovenes que lo vestimos nosotros, llevan consigo la fuerza y el arrojo de su juventud. Me encanta ver reflejado en sus rostros infantiles el amor y la ilusión por la práctica de este arte.
Son la esencia del hapkido, el eslabón de la cadena que permite que ésta siga forjándose hasta el infinito. Son los futuros depositarios de la enseñanza de generaciones de maestros. Siento admiración por ellos; desde tan temprana edad, forjan su cuerpo y mente con esmero y disciplina admirable, que sólo los enamorados de este arte coreano poseen.
Comienzan jugando; pero, poco a poco, descubrirán el enorme Universo que se esconde en este juego, los valores que encierra su interior y los beneficios que les reportará a nivel físico y espiritual.
Comienzan jugando; pero, poco a poco, descubrirán el enorme Universo que se esconde en este juego, los valores que encierra su interior y los beneficios que les reportará a nivel físico y espiritual.
domingo, 3 de octubre de 2010
LA RESPIRACIÓN (Dang Jong Ho Hop)
Un día, el maestro Dogen enseñaba a sus alumnos que la respiración era la esencia de la meditación; un discípulo que no estaba de acuerdo con sus afirmaciones se acercó a él y le dijo:
-Maestro, dices que la respiración es lo más importante para meditar.
-Así es -. Respondió Dogen.
-Creo que respirar no es lo más importante a la hora de meditar o realizar cualquier acción.
-Sí lo es. Es la esencia de todo.
-Pienso que no lo es, maestro.
Y así continuaron la discusión hasta que Dogen se levantó y colocó una mano suavemente sobre la nuca de su alumno.
-Ahora te lo demostraré.
Caminaron hacia una gran tinaja de barro que estaba llena de agua y cuando llegaron a ella, el maestro señaló la superficie al alumno y le dijo.
-Contempla tu imagen sobre el agua.
El alumno así lo hizo, se asomó a la tinaja, y en ese instante Dogen le hundió la cabeza en el líquido. El alumno forcejeaba y, cuando estaba a punto de morir ahogado, el maestro lo sacó hacia afuera. El discípulo, casi asfixiado respiraba a bocanadas. Dogen le dijo dulcemente:
-¿Comprendes ahora lo importante que es respirar?
Lo cierto es que la respiración afecta a varios de nuestros sistemas: cardiovascular, neurológico, gastrointestinal y psíquico. Además tiene cierta influencia sobre nuestro estado de ánimo, puede aplacarnos los nervios o estados de ansiedad, puede mejorar nuestra concentración y permitirnos ejecutar tareas con mayor efectividad; de ello deducimos los inmensos beneficios que nos reporta controlar la respiración.
¿No es cierto que una persona nerviosa o con síntomas de ansiedad su respiración se torna agitada? ¿Y una persona relajada apenas se percibe su respirar? Así pues, controlando la respiración, controlamos nuestro estado interior y mental.
"La legendaria grulla blanca vive 1.000 años, mientras un perro vive una simple década, ¿Por qué? La grulla blanca emplea 6 meses en inhalar y 6 meses en exhalar, ¡una respiración cada año!, por contra un perro jadea rápidamente con su boca abierta y la lengua colgando".
EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN (HO HOP)
Los ejercicios de respiración del Hap Ki Do son conocidos como Ho Hop (Ejercicios de Respiración abdominal), derivados del Chi Kung Camisa de Hierro. Los cuales se pueden realizar de pie (Posición natural y de jinete), sentado y acostado. Ésta respiración se realiza básicamente en 3 tiempos.
1-Primero se toma el aire lento y suavemente (Inspiración).
2-Luego se baja al Dan Jong inferior (Un área del abdomen inferior, localizada a unos 2 dedos debajo del ombligo) y se retiene.
3-Finalmente, se expira lentamente por la nariz (Espiración. La fase más larga).
En este video, hermosamente aderezado con música, podemos observar los ejercicios básicos de la respiración energética, tan importante para la ejecución de este arte.
Con la respiración energética, activamos nuestro ki interior; esa mítica energía que duplica nuestros sentidos, reflejos, percepciones...etc.
También la respiración se aplica a la técnica en sí. Cada técnica que realizamos es una respiración: inspiramos cada vez que esquivamos, o atrapamos y neutralizamos el ataque del adversario; espiramos, cada vez que respondemos a su ataque, a la hora de proyectar nuestro golpe, luxación, etc. sobre el agresor y proyectando todo nuestro ki en dicha acción. sumérgete en este ciclo repirativo yarmoniza tu técnica con la respiración.
Aprende a respirar; despierta tu ki.
viernes, 18 de junio de 2010
LOS COMPAÑEROS (Gonjdonj)
Lo mejor, los compañeros.
El arte marcial crea grandes lazos de amistad. Amistades que merecen la pena ser cultivadas durante el resto de la vida.
Me considero afortunado de tener buenos colegas. Colegas de la talla de "Rodri", Andrés, Raúl Jiménez, Ernesto Coca, y tantos y tantos compañeros cuyos nombres aquí no aparecen, pero que aprecio tanto como a los anteriormente nombrados. A todos nos une una afición, un nexo de compañerismo, una carrera en común, dentro del arte del Hapkido.
De todos ellos aprendo a diario, da igual el cinto que posean, da igual el nivel de entrenamiento que realicen; de todos saco una gran enseñanza.
Aprendo de su forma de ser, de su forma de afrontar la vida, de sus experiencias dentro y fuera del gimnasio. Nada
más relajante para el estréss que la vida cotidiana nos trae, que reir un buen rato con ellos, charlar, compartir vivencias, antes de comenzar la clase.
Comprendo así, cuán diferente somos, y cuántos mundos interiores existen, cada uno una historia, cada uno, una vida.
El entrenamiento con el compañero está basado en el respeto mutuo, comprender sus limitaciones o nivel técnico y ayudar a que día a día, se supere. Hay que evitar lesionarlo, controlar nuestras técnicas sin por ello ser "light" en el entrenamiento.
La técnica ha de aplicarse con sinceridad y honradez.
Hemos de ser claro con el compañero, corregirle cada vez que no realice bien su técnica, sin que por ello deba molestarse, y aceptar las sugerencias de los compañeros de grado superior, la humildad ha de ser una de nuestras facetas más arraigadas. Pero sobre todo, hemos de tender una escala, una mano para ayudarle a ascender en este arte que nos une y que compartimos, para ayudarle a subir hasta nuestro nivel.
Humildad, constancia y cortesía, engrandecen nuestro ser interior.
El arte marcial crea grandes lazos de amistad. Amistades que merecen la pena ser cultivadas durante el resto de la vida.
Me considero afortunado de tener buenos colegas. Colegas de la talla de "Rodri", Andrés, Raúl Jiménez, Ernesto Coca, y tantos y tantos compañeros cuyos nombres aquí no aparecen, pero que aprecio tanto como a los anteriormente nombrados. A todos nos une una afición, un nexo de compañerismo, una carrera en común, dentro del arte del Hapkido.
De todos ellos aprendo a diario, da igual el cinto que posean, da igual el nivel de entrenamiento que realicen; de todos saco una gran enseñanza.
Aprendo de su forma de ser, de su forma de afrontar la vida, de sus experiencias dentro y fuera del gimnasio. Nada
Comprendo así, cuán diferente somos, y cuántos mundos interiores existen, cada uno una historia, cada uno, una vida.
El entrenamiento con el compañero está basado en el respeto mutuo, comprender sus limitaciones o nivel técnico y ayudar a que día a día, se supere. Hay que evitar lesionarlo, controlar nuestras técnicas sin por ello ser "light" en el entrenamiento.
La técnica ha de aplicarse con sinceridad y honradez.
Hemos de ser claro con el compañero, corregirle cada vez que no realice bien su técnica, sin que por ello deba molestarse, y aceptar las sugerencias de los compañeros de grado superior, la humildad ha de ser una de nuestras facetas más arraigadas. Pero sobre todo, hemos de tender una escala, una mano para ayudarle a ascender en este arte que nos une y que compartimos, para ayudarle a subir hasta nuestro nivel.
Humildad, constancia y cortesía, engrandecen nuestro ser interior.
miércoles, 31 de marzo de 2010
EL MAESTRO (SABONIM)

Sin duda alguna, la figura del maestro es fundamental para la correcta práctica del arte marcial.
Es la fuente de la que surge el conocimiento que llega hacia ti.
El buen maestro es paciente, recto, fiel a sus principios; jamás será irónico e irrespetuoso con respecto a otros estilos de artes marciales, comprenderá que todas juntas forman un todo, dignas del más profundo respeto.
En la práctica, será rígido y flexible a la vez, te corregirá mil veces un detalle hasta quedar satisfecho de su corrección; marcará un camino, convirtiéndose en un ejemplo a imitar.
El alumno ha de ser receptivo a la enseñanza del maestro. Deberá aceptar con humildad las correcciones impuestas, guardará respeto y lealtad al Sabonim, acatará sus instrucciones.
El maestro te orienta y perfecciona en la senda del arte, deposita en ti su espíritu, su experiencia, su esencia. Aquel que sabe ser custodio de ese tesoro, con los años y la práctica, llegará a ser fiel continuador de su maestro.
Me considero afortunado de ser alumno del maestro Diguardia.
El maestro Diguardia es hombre paciente, muestra siempre una sonrisa en su rostro y carga sobre sí, años y años de experiencia en las artes marciales. Ama lo que hace y sabe hacer llegar a ti ese amor por la práctica, ese amor por el Hapkido.
Es metódico en la enseñanza, perfeccionista en la técnica. Es exigente y comprensivo a la vez.
Sin duda, su espíritu está impregnado del Tao que, según los chinos, te armoniza con lo que haces y te rodea hasta hacerte uno con ello.
Es consciente de que los tiempos cambian; que ya no se entrena como los antiguos entrenaban, que no hay nada inamovible y que el método, asimismo, evoluciona. De esta forma nunca queda estancado en la transmisión de conocimientos.
Hay un dicho muy de su agrado, que le hemos escuchado mucho y que resume en sí, toda la filosofía de su enseñanza:
"Mucho sudor en el gimnasio. Poca sangre en la calle".
Diguardia es un maestro que nos inspira enorme respeto, porque comprendemos que es fiel a sus principios, es honrado en su enseñanza; poco a poco, te dejas llevar por su torrente pedagógico.
Como antes mencioné, no dudará en corregirte cuantas veces sea necesario; y cuando lo hace centra toda su atención en ello, hasta quedar satisfecho y convencido de que la idea y la esencia de la técnica, ha llegado a ti.
Es un placer y un honor, seguir la senda que este maestro nos marca a sus alumnos, impregnando con su espíritu y esencia, la práctica del Hapkido.
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